Avina y sus aliados buscan garantizar el acceso sostenible
y equitativo a servicios de agua y saneamiento en
América Latina.

Líquido vital a cuentagotas

Se dice que en las futuras guerras de este siglo los países del mundo no se disputarán territorios o petróleo, sino los recursos hídricos de la Tierra.

En el 2009 Avina reconoció el acceso al agua y al saneamiento como un derecho humano fundamental e irrenunciable, pues está estrechamente relacionado con la dignidad humana y es vital tanto para el sustento de la vida y la plena participación del ser humano en la esfera pública, como para su seguridad económica, la integridad ambiental y la cohesión social. En julio del 2010, la Organización de las Naciones Unidas, (ONU) también reconoció el acceso al agua potable y los servicios de saneamiento como un derecho humano esencial.

Sin embargo, hoy en día 884 millones de personas en el mundo carecen de acceso a agua limpia, hecho que dificulta la satisfacción de sus necesidades básicas. Esta limitación obliga a la población a utilizar fuentes de agua contaminada, lo que deriva en enfermedades que pueden llegar a ser mortales. Indirectamente también afecta la educación de las niñas y la posibilidad de que las mujeres puedan realizar otras actividades productivas y hacerse cargo de sus familias, pues frecuentemente son las niñas y las mujeres quienes diariamente caminan un promedio de seis horas hasta alguna fuente de agua ― generalmente contaminada ― para abastecer a sus familias. Por ende, el limitado acceso al agua potable también alimenta el círculo vicioso de la pobreza.

Las personas de bajos recursos en América Latina sufren los mismos problemas de escasez de agua que los habitantes de las zonas más áridas del planeta. Este hecho es especialmente desconcertante si consideramos que este continente no solo es una de las regiones más lluviosas de la Tierra, sino que alberga el 31% de las reservas de agua dulce del mundo. Tal hecho convalida la conclusión de la ONU que afirma que la crisis del agua a nivel mundial es más una cuestión de mala administración que de escasez.

 

De monedas aisladas al lingote de oro azul

América Latina se caracteriza por su riqueza y potencial hídrico, pero es necesario administrar este recurso de manera eficiente. Si bien los Gobiernos tienen el deber y la obligación de velar y asegurar el acceso de toda la población a los servicios de agua y saneamiento, éstos no han logrado cumplir con su responsabilidad, especialmente cuando se trata de poblaciones rurales o periurbanas que frecuentemente no son amparadas por ningún sistema público o privado. Sin embargo, varias asociaciones civiles han intervenido en esta brecha para desarrollar una gestión comunitaria del agua.

En América Latina más de 40 millones de personas de comunidades rurales y periurbanas intentan resolver el déficit de servicios de agua y saneamiento a través de la gestión comunitaria y democrática del agua. En la región existen más de 80.000 Organizaciones Comunitarias de Servicios de Agua y Saneamiento (OCSAS), fundadas para gestionar el acceso al agua. Estudios del Programa de Agua y Saneamiento, adscrito al Banco Mundial, aseguran que este tipo de gestión tiene el potencial de cubrir al menos a otras 18 millones de personas más si contaran con el apoyo y reconocimiento de la sociedad civil, los Gobiernos y las empresas privadas. Avina reconoce este gran potencial y trabaja con una red de aliados en la región para fortalecer y difundir modelos que permitan la gestión democrática del agua, con la meta de extender a otras cinco millones de personas el acceso a servicios sostenibles de agua potable durante los próximos años. 

 

 

El director ejecutivo de Fundación Avina, Sean McKaughan,
durante el acto inaugural del II Encuentro Latinoamericano de
Gestión Comunitaria del Agua y Saneamiento, en Cusco, Perú.

Suma de esfuerzos para una gestión sostenible

En este contexto, Fundación Avina, las Juntas Administradoras de Servicios de Saneamiento, (JASS) del Perú, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento de ese país, el Gobierno Regional de Cusco, el Programa de Agua y Saneamiento del Banco Mundial, COSUDE, Water for People y la Red Agua Segura del Perú inauguraron en el mes de septiembre el “II Encuentro Latinoamericano de Gestión Comunitaria del Agua y Saneamiento” que reunió a más de 600 representantes de OCSAS, Gobiernos y organismos internacionales en la ciudad de Cusco, Perú. El evento fue declarado de Interés Regional por las autoridades de la localidad.

El objetivo del Encuentro fue intercambiar experiencias, fortalecer la actividad solidaria y de asociación en sus distintas expresiones para construir una agenda que contribuya a mejorar la gestión de los servicios de agua y saneamiento, además de proveer herramientas para la gestión financiera de las organizaciones.

Durante el encuentro, Fundación Avina presentó el libro Modelos de Gobernabilidad Democrática del Agua en América Latina, con prefacio de la Premio Nobel de Economía 2009, Elinor Ostrom. La publicación presenta tres modelos democráticos y sustentables de acceso al agua en América Latina. El primero cita a las OCSAS como modelo para la provisión del servicio de agua para la comunidad; el segundo se refiere a una manera de conjugar las virtudes democráticas con la organización social comunitaria, como lo ejemplifica el caso de la Articulación en el Semiárido (ASA) en el nordeste de Brasil, y el tercero es acerca del control social para proveer acceso al agua, ilustrado por el caso de la cuenca Matanza-Riachuelo en Buenos Aires, Argentina, donde las herramientas constitucionales permitieron a sus habitantes acceder al agua potable. Es la primera vez que se presenta en América Latina una publicación regional que explique la gestión comunitaria del agua con una visión continental.

Como consecuencia de este encuentro, representantes de las asociaciones comunitarias de sistemas de agua y saneamiento de 14 países de América Latina acordaron conformar la Confederación Latinoamericana de OCSAS. Avina, a través de la promoción del encuentro y de la provisión de recursos para asegurar la presencia de los dirigentes nacionales más activos interesados en promover la asociación, aportó la plataforma para que los propios representantes de las OCSAS decidieran unirse en esta instancia continental.

 

Aumento y mejoramiento del acceso al agua

Avina, junto con sus aliados, trabaja para fortalecer las iniciativas ciudadanas para el acceso al agua, de modo que a través de ellas se pueda cerrar la brecha en el acceso al agua limpia y al saneamiento que existe en Latinoamérica. Al final del 2011, los aliados con los que Avina impulsa el acceso al agua, completaron un formulario en el que declararon el número de personas que habían logrado acceso al agua o al saneamiento durante el año a través de su trabajo. En este formulario también indicaron el nivel de la incidencia de Avina ―percibido por ellos― para lograr estos resultados, el cual podía ser bajo, medio o alto. La sumatoria de personas que lograron un nuevo acceso al agua en el 2011 a través de procesos impulsados por aliados de Avina fue de 1,44 millones de latinoamericanos.

Avina ha fortalecido la visibilidad de las iniciativas ciudadanas para el acceso al agua, ha ayudado a los ciudadanos a creer en sí mismos, contribuyó a que pudieran presentar sus casos ante audiencias internacionales y a que fueran mejor conocidos en las sociedades donde se desenvuelven y a nivel global. También organizó foros de escucha, así como eventos internacionales, para que pudieran transmitir sus contribuciones y sus necesidades a actores políticos y sociales relevantes. Avina ha incidido para encauzar recursos hacia estas iniciativas, tanto del sector privado como de los gobiernos y de agencias de cooperación internacional. Aquellas que han demostrado ser soluciones novedosas y de gran éxito para resolver el desafío del acceso, las ha promocionado e impulsado para su escalamiento y replicación.

Las Voces del Agua: Vivencias de mujeres comprometidas con la gestión comunitaria del agua.

 

 

La publicación de Avina “Modelos de Gobernabilidad Democrática del Agua en América Latina” describe tres modelos latinoamericanos de gestión sostenible y democrática del agua. Descárguela aquí.

 

Nuestros principales aliados continentales y coinversores para esta oportunidad son:

Avina constantemente identifica posibles socios y desarrolla alianzas con importantes actores para la implementación de su estrategia de Acceso al Agua y colabora para hacer más visible el trabajo de las OCSAS en el continente. Algunas de las alianzas consolidadas incluyen a las siguientes organizaciones: