Durante el 2011 tuve la posibilidad de hacer varias visitas al terreno y participar en una serie de actividades promovidas por Avina y sus aliados.
La experiencia fue para mí, al mismo tiempo, una satisfacción y una oportunidad de aprendizaje.

 

U no de los aspectos más notables que pude apreciar fue la calidad de los líderes e instituciones con los cuales Avina está colaborando desde la Patagonia a México, de Cusco a Salvador de Bahía. Varias experiencias me confirman que hemos consolidado nuestra forma de contribuir a la transformación social en América Latina y que estamos trabajando con los aliados idóneos para influir sobre el rumbo que debe seguir la sostenibilidad en áreas de relevancia continental. Avina ha unido sus fuerzas a diferentes coaliciones de organizaciones de la sociedad civil, del gobierno y del sector privado, cruzando sectores, culturas y fronteras para articular agendas compartidas de acción que puedan generar cambios a escala.

Tenemos también indicadores objetivos de esta consolidación. Avina es una institución que busca medir su desempeño para seguir mejorando constantemente, y los resultados del 2011 nos han dado varias lecciones. En nuestro sistema de gestión de “logros” — cambios concretos a los cuales hemos contribuido — hemos mantenido el mismo alto nivel de resultados del año anterior, aunque con alguna disminución en ciertas categorías. Consideramos estas disminuciones muy importantes, pues nos enseñan cómo tenemos que adaptarnos para aumentar nuestra contribución. Superamos ampliamente nuestra meta de avances en los procesos que impulsamos (ver aquí). Fue también interesante constatar que Avina tuvo una contribución alta en seis de los nueve cambios más importantes que registramos en el 2011, los cuales han redundado en beneficio de millones de latinoamericanos.

Además de su propio aporte a las causas que priorizamos, Avina busca movilizar, cuando sea posible, los recursos de otras organizaciones a favor de nuestros aliados en la región. En este sentido hemos conseguido en el 2011 canalizar 24 millones de dólares a favor de América Latina, valor que llega a más de 45 millones de dólares cuando a ello agregamos todo el aporte programático de Avina. Al mismo tiempo conseguimos reducir de nuevo nuestro costo de administración, en términos reales.

Fue además un año de consolidación de experiencias. En el 2011, durante la VIII Conferencia CSRAmericas sobre Responsabilidad Social de la Empresa, organizada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Asunción, Paraguay, Avina presentó los resultados de su reflexión sobre más de diez años de liderazgo y apoyo al movimiento de responsabilidad social empresarial (RSE) en América Latina (ver aqui). Esta publicación recoge las experiencias y perspectivas de decenas de organizaciones, empresas y asociaciones que han protagonizado este movimiento. Es fascinante detenerse a pensar que hace tan sólo quince años la idea de que las empresas tuvieran una responsabilidad más allá de la que tienen con sus accionistas era algo bastante infrecuente entre empresarios. En nuestro estudio se constatan los avances en los conceptos y prácticas ocurridos en este período, al mismo tiempo que se destaca el camino que queda por recorrer para que las empresas puedan prosperar y competir dentro de un ambiente de responsabilidad hacia el medio ambiente y de compromiso con el bien común.

Esta reflexión sobre la contribución de Avina a la RSE es uno de los diez estudios que la Fundación está preparando para analizar nuestro papel, junto al de otros actores clave, en la transformación social de América Latina en los últimos 16 años. Queremos profundizar sobre nuestra contribución al cambio a escala en la región para celebrarlo y compartirlo, pero también como insumo para nuestra planificación estratégica que comenzó en el 2011 y terminará en el 2012. ¿Dónde hemos tenido más éxito? ¿Cómo podemos hacer una contribución relevante para afrontar los retos actuales y futuros de América Latina? ¿Cómo tenemos que adaptarnos para hacerlo? Nos hemos hecho estas preguntas, y se las hemos hecho también a muchos de nuestros aliados para asegurarnos de que nuestro plan para los años venideros esté alineado con las prioridades de la región y con nuestras mejores capacidades.

Hay dos áreas de expansión que anunciamos en el 2011 y que sin duda estarán entre nuestras prioridades para el futuro. Creamos con Ford Foundation y Open Society Foundations una alianza para responder al reto de la migración y del bienestar del migrante en las Américas. Detectamos con nuestros aliados regionales e internacionales la oportunidad que existe hoy día para enfocar la migración como fenómeno, que por definición traspasa las fronteras y los sectores y requiere de la colaboración entre una diversidad de actores. Hay una creciente conciencia entre estos actores sobre la necesidad de coordinar políticas y alinear esfuerzos dentro de los países con mayor movimiento migratorio y también entre estos países. La migración es un flujo que caracteriza la región y tenemos que entenderlo e integrarlo de forma inteligente en nuestras sociedades.

Avina ha identificado su forma de contribuir movilizando su red de contactos y aliados en América Latina para definir una agenda común de acción regional. Al mismo tiempo, Avina anunció en el Centro Tlatelolco de México su compromiso con este país como parte integral de su visión latinoamericana. Puso además a disposición su plataforma regional para vincular los grupos y líderes mexicanos con sus contrapartes en el resto de América Latina en las principales causas que hemos priorizado (ver aqui). México es claramente un país clave para nuestra estrategia de migraciones, pero también lo es para la de ciudades sustentables y mercados inclusivos, entre otras oportunidades de impacto que Avina está apoyando. Estamos muy contentos de poder colaborar ahora más estrechamente con nuestros aliados mexicanos y ya estamos aprendiendo mucho con ellos.

Para completar la consolidación operativa de Avina y liderar el proceso de planificación estratégica en el 2012 hicimos un cambio en la estructura de nuestro equipo ejecutivo internacional. Se ha creado la posición de Director de Operaciones para reforzar la visión del conjunto de las operaciones de Avina en 16 países y para maximizar la eficiencia y eficacia de nuestras acciones. Gabriel Baracatt, boliviano que se ha desempeñado como Director de Innovación Social desde el 2009, asume este reto a partir de enero del 2012.

El 2011 ha sido un año de desafíos y muchos avances, todos estos posibles gracias a las alianzas que nos unen a los mejores esfuerzos de centenas de personas e instituciones. De esta lista quiero resaltar a nuestros aliados que están a la vanguardia en algunas de las causas más difíciles e importantes de la región latinoamericana. También quisiera mencionar las instituciones con las que cofinanciamos estas causas, cuya colaboración multiplica significativamente nuestra mutua capacidad para contribuir en forma concreta. Finalmente quiero felicitar al magnífico equipo de profesionales de Avina, que trabaja con dedicación increíble para marcar una diferencia en América Latina. Espero que este informe anual ofrezca a todos los que nos acompañan una pequeña muestra del gran conjunto de acciones llevadas a cabo en el 2011, a favor de una América Latina más equitativa y sostenible y les invito a unirse a las causas que aquí se describen.


Sean McKaughan
Director Ejecutivo

 

Sean McKaughan

 

Hemos conseguido en el 2011 canalizar 24 millones de dólares a favor de América Latina, valor que llega a más de 45 millones de dólares cuando a ello agregamos todo el aporte programático de Avina.