Responsabilidad Social Empresarial

En el 2010, después de una década de contribución al movimiento de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de América Latina, Fundación Avina emprendió un estudio a lo largo de todo el continente para sistematizar los aprendizajes adquiridos hasta el momento. Los resultados del estudio se recogen en el libro En busca de la sostenibilidad: El camino de la Responsabilidad Social Empresarial en América Latina y la contribución de la Fundación Avina, publicado en mayo del 2011.

La investigación cubre el avance de la RSE en América Latina y traza una línea de evolución a nivel continental; además identifica las principales organizaciones que se han destacado en la movilización de empresas, la visión de los actores latinoamericanos más destacados y los nuevos desafíos para el movimiento de la RSE y para los negocios con el fin de ampliar sus impactos sociales y alcanzar la sostenibilidad del planeta.

El estudio se realizó bajo la dirección de Mercedes Korin, especialista en RSE en la región, en conjunto con Fundación Avina, y fue desarrollado con el aporte de un numeroso grupo de actores referentes de la RSE, de la sociedad civil y del sector empresarial que durante años han trabajado junto a Avina en la instalación de la cultura de la RSE en América Latina.

 

 

El Gran Chaco Americano es una región de rica diversidad social y ambiental,
con grandes reservas de agua, energía y tierras cultivables.

Gran Chaco Americano

El Gran Chaco Americano es el mayor bosque seco continuo del mundo y la mayor masa boscosa de Sudamérica, después de la Amazonía. Es una región de rica diversidad social y ambiental, poseedora de grandes reservas de agua, energía y tierras aptas para la producción. La región se debate entre la explotación extractiva a gran escala para producir materias primas que satisfagan la demanda global creciente, y la conservación de sus recursos naturales y la forma de vida tradicional de sus pueblos.

A pesar de las peculiaridades de los países que la comparten ― Argentina, Bolivia, Paraguay y una pequeña porción de Brasil ―, la ecorregión chaqueña enfrenta un conjunto característico de problemas y desafíos tales como marginación respecto a los centros de poder político, empobrecimiento generalizado de su población rural, un creciente proceso de urbanización de la población campesina e indígena y un modelo depredador de explotación de recursos naturales, entre otros. Aunque estos países cuentan con una legislación que protege los recursos naturales, el bosque chaqueño sigue sufriendo una alta tasa de deforestación y degradación. Por otro lado, sus pobladores tradicionales se ven forzados a abandonar sus tierras.

Durante los últimos diez años, Avina y sus aliados han identificado y apoyado experiencias organizativas y productivas sostenibles que demuestran la viabilidad de conservar y producir en la región. Asimismo han apoyado la conformación de redes internacionales chaqueñas y su confluencia en espacios comunes.

Gracias a la alianza entre Avina y el Banco de Bosques, y la movilización de más de 50 organizaciones ambientales, junto a empresarios, científicos, líderes de opinión y referentes políticos, a fines del 2011 la Legislatura de la provincia argentina del Chaco aprobó la Ley de Expropiación de la Estancia La Fidelidad. Esta ley destina un área de 148.000 hectáreas de monte chaqueño para la creación de una reserva natural, con el objetivo último de convertirla en un parque nacional. Una parte de esta área será destinada a resolver problemas de tierras de comunidades campesinas.

A través de una segunda ley, se creó un innovador mecanismo de recaudación de los fondos necesarios para la expropiación. Según las palabras de funcionarios de la Administración de Parques Nacionales, se trataría del primer parque nacional argentino que se crea por suscripción popular.

Gracias a estos avances, hoy es posible crear espacios y dinámicas de convergencia proactiva de los intereses de los actores de la región, asegurando el respeto a los derechos de los pueblos chaqueños y la emergencia de una economía más inclusiva, sostenible y responsable.

 

 

Durante el Primer Congreso Nacional de Jóvenes por el Yasuní, más de 80
representantes juveniles de Ecuador fueron incentivados a generar acciones
particulares en la conservación del Parque Nacional.

Cambio Climático

Existe una conciencia creciente a nivel mundial de que el cambio climático es uno de los problemas más importantes que enfrenta actualmente la humanidad. Estamos superando la capacidad de carga del planeta: hoy utilizamos 50% más de los recursos naturales que la Tierra puede regenerar en el transcurso de un año. Como consecuencia, estamos entrando en una era de escasez, en la cual el cambio climático se presenta como el principal límite planetario que nos obliga a repensar la forma en que habitamos nuestro planeta.

Junto con sus aliados, Avina busca promover y articular procesos de incidencia en políticas públicas que aprovechen la resiliencia como estrategia de adaptación, incentiven modelos económicos innovadores bajos en emisión de carbono e incorporen un abordaje transversal frente al cambio climático.

Este año, el Gobierno de Ecuador, el Gobierno local de la provincia de Orellana y organizaciones de la sociedad civil unieron sus fuerzas por la conservación del Parque Nacional Yasuní. Durante el mes de agosto, en el marco del primer Congreso Nacional de Jóvenes por el Yasuní, estos actores incentivaron a más de 80 representantes juveniles de todo Ecuador para que generasen acciones particulares en la conservación del Parque Nacional. El congreso contó con la participación del vicepresidente de Ecuador, Lenin Moreno y la representante plenipotenciaria del presidente de la República para la iniciativa Yasuní ITT, Ivonne Baki. También asistieron el coordinador residente de la Organización de las Naciones Unidas, el delegado de la UNESCO para los países andinos y un sin número de funcionarios del Ministerio de Ambiente.

La iniciativa busca que además de los jóvenes de los territorios amazónicos, otros líderes juveniles y sus organizaciones adquieran conocimiento sobre el territorio natural de Yasuní y sobre cómo su conservación puede generar una nueva oportunidad económica para el país. Se pretende que con la movilización juvenil en Ecuador se muestre a toda la sociedad civil que la conservación del Yasuní es fundamental para Ecuador, para el continente y para el mundo.


Por otro lado, Fundación Avina y la Subgerencia Regional de Recursos Naturales y Medio Ambiente del Gobierno Regional de Lima suscribieron en el mes de octubre un acta de compromiso a través del cual Avina apoyará a la Municipalidad Metropolitana de Lima en la elaboración de su estrategia de cambio climático, instrumento de gestión ambiental que permitirá una adecuada gestión de adaptación y mitigación de este fenómeno en la provincia de Lima. Esta estrategia se elaborará en el marco del Comité Técnico Metropolitano conformado especialmente para este fin, en el que participan representantes del Gobierno Central, de la Municipalidad Metropolitana, de la sociedad civil, el sector empresarial, la academia y la cooperación técnica internacional. Avina también brinda su apoyo mediante la contratación de un pequeño equipo de especialistas que dinamice el trabajo del Comité y el intercambio con expertos de la región.

 

 

“Campos de Miel”, uno de los emprendimientos económicos de familias en
comunidades expulsoras de migrantes, apoyados por Oxfam en Zacatecas, México. 
Estos negocios inclusivos incentivan el desarrollo económico en los lugares de origen
de los migrantes y promueven el retorno de los nacionales que viven en el extranjero.

Migraciones

La ausencia de un marco legal e institucional coordinado en la región que ampare a los migrantes y les permita ejercer sus derechos ciudadanos, no sólo acentúa el sufrimiento del desarraigo, sino que expone a las personas migrantes a maltratos, extorsiones, secuestros, y violaciones, a ser víctimas de trata de personas y de homicidios.

Entre los objetivos de la estrategia de Avina con respecto a la migración, se destaca la articulación y cooperación entre organizaciones de la sociedad civil y representantes de grupos y organizaciones de migrantes para unir esfuerzos y buscar espacios de diálogo con autoridades del sector público encargadas de la política migratoria, social y económica. También es fundamental buscar la acción y cooperación del sector empresarial a fin de desarrollar negocios inclusivos y emprendimientos económicos capaces de incentivar el desarrollo en los lugares susceptibles a los efectos de las migraciones, para que estos modelos sean adoptados y escalados por otras organizaciones y los gobiernos.

Inspirados en experiencias exitosas de algunas federaciones binacionales de migrantes en los estados mexicanos de Zacatecas y Oaxaca, se identificaron actores binacionales ―del lugar de origen y de destino de los migrantes― en Guanajuato y Tlaxcala, los cuales están fortaleciendo actividades de desarrollo económico local para facilitar el acceso a una justicia económica. Estas experiencias servirán de referencia para impulsar estrategias semejantes y propiciar condiciones favorables de desarrollo en otras localidades de México, así como también en países de Centroamérica y el resto de América Latina.

Durante el 2011 se identificó a la Casa del Migrante Guanajuatense en el estado de Guanajuato y al Centro de Atención a la Familia Migrante (CAFAMI) en Tlaxcala, como organizaciones binacionales que promueven un uso más efectivo y productivo de capacidades locales y recursos públicos y privados (incluyendo remesas) para el desarrollo local en zonas de expulsión. Se trabajó en un plan de fortalecimiento de estas organizaciones con apoyo de Oxfam es México y otros aliados.

Como resultado, en Guanajuato se han gestionado diversos negocios, entre estos la fabricación de batas de baño y ropa de mezclilla, así como el proyecto de fabricación de calzado industrial, organizado en Anaheim, California. En Tlaxcala se ha colaborando en el fortalecimiento de emprendimientos y capacidades de 172 mujeres familiares de migrantes, para impulsar proyectos productivos como la medicina alternativa. La Caja de Ahorro Ometoxco ha triplicado su número de miembros y ha facilitado micropréstamos a miembros de la asociación de migrantes. Otras gestiones que se han realizado son: instalación de estufas ecológicas que ahorran leña; duplicación del número de migrantes en los Estados Unidos que envían remesas al programa “Remesas para el Desarrollo”, el cual beneficia a CAFAMI con un dólar cada vez que un migrante envía remesas a través de compañías socialmente responsables; apertura de espacios de incidencia en el Instituto Nacional de Desarrollo Social del gobierno federal, y apoyo jurídico a personas en las comunidades de origen, entre otros.

En muchos casos, los gobiernos locales de las ciudades en donde residen los migrantes han sido actores claves para la promoción del desarrollo en sus comunidades de origen, pues ven a los migrantes y sus comunidades como impulsores de oportunidades de desarrollo.